El hábito de la buena suerte.

El hábito de la buena suerte.

Tu decidiste ser la causa de tu buena suerte.

El concepto de suerte lo suelen relacionar con el azar.  No podemos dejar nuestra suerte en manos del azar. El azar es casualidad, pero esperarla puede resultar en vano, pues te puedes pasar toda una vida. Además, si llega es pasajera. Azar es la lotería, y como todo azar es pasajero. En cambio, la suerte es permanente, la construimos, y una vez sepas las claves para conquistarla, no habrá nada que se te resista.

 

¿Como construir la buena suerte?

Construir la buena suerte es cuestión de buenos hábitos.

(Todos los viernes publicaremos una entrada con 4 hábitos esenciales  y un video de un discurso extraordinario.)

Esta semana son los siguientes:

1.Escribe tu propio camino. Nunca llegarás  a conseguir tu sueño escogiendo el camino de otra persona. Cada sueño es personal y único.  Céntrate para marcar tus propios objetivos, no te dejes llevar por el dogma del “camino correcto” y para decidirlo solo escucha a una persona, a ti mismo. Escribe una lista describiendo como te gustaría estar o ser dentro de 5 años, dentro de 10, 15 etc. (No seas realista escribiéndola)

2. Piensa y sueña en grande. Ser realistas a la hora de soñar carece de sentido. Si pensar realista y pensar en grande  conllevan el mismo esfuerzo, te aseguro que los resultados de pensar en grande siempre serán mucho mejores que pensando de manera realista. El pensamiento positivo crea circunstancias positivas. Además, ser realista significa ponerte limites y no hay cosa que mate más la ilusión que establecer limites a nuestros sueños.

Soñar es el alimento del alma. Son esos sueños los que nos dicen que la realidad no es realidad, que sí es posible cambiar las estrellas con un poco de esfuerzo y tenacidad. El mundo pertenece a los que son capaces de creer en sí mismos, a los que se atreven a confiar en sus sueños aun sabiendo que la realidad es otra. Es ahí cuando una estrella cambia de lugar. Quién dijo que hay que soñar con los pies en la tierra se equivocó, porque la realidad y los sueños no pueden habitar en el mismo lugar. Cuando sueñas tu alma se engrandece.

 


 

3.  Desarrolla tu talento. Will Smith dijo una vez: ” No hay forma de evitarlo, tu talento va a fallar si no prácticas, si no te esfuerzas, si no te dedicas a ser mejor cada día”.  Una vez hayas identificado tu talento, nunca olvides que la determinación y el esfuerzo pueden vencer al talento.

La práctica puede desarollar un talento que ni siquiera conocías. Inclínate por lo que te gusta o te haga sentir bien, aunque nunca te hubieses imaginado desempeñándolo. Eso que tanto te daba miedo experimentar o aprender por miedo a escuchar que no podrías.  La mayoría de las cosas que vale la pena hacer en este mundo habían sido declaradas imposibles antes de ser hechas.


4.  Rodéate de personas optimistas.

En cuanto a este hábito, siempre recordaré el cuento de un hombre que poseía un águila. El águila había pasado tanto tiempo rodeada de gallinas que prácticamente se comportaba como tal. Una chica, dispuesta a que el águila recordase quien era subió a la montaña y le dijo: “Eres un águila, no una gallina”. La chica insistió varias veces hasta llegar a la cima de la montaña, donde el águila recobró su identidad y consiguió volar alto.

Debes rodearte de personas que sean tan optimistas como tú. Rodearte de personas que ahoguen tus pensamientos no conseguirá que vueles lo alto que podrías volar.

” Sigue hambriento. Sigue alocado.”

 

By | 2018-05-08T16:19:22+00:00 viernes, 25 noviembre , 2016|Asesoría Fiscal|0 Comments

Leave A Comment